SINTOMAS
Los síntomas varían ampliamente y pueden incluir fatiga, ictericia, dolor abdominal, trastornos neuropsiquiátricos como cambios de personalidad y temblores, así como problemas hepáticos y neurológicos más graves si no se trata. La detección temprana es esencial para prevenir daños graves en el hígado o el sistema nervioso.
CAUSAS
La causa subyacente de esta enfermedad es genética, y se hereda de padres a hijos en un patrón autosómico recesivo, lo que significa que ambos padres deben portar una copia defectuosa del gen para que un hijo desarrolle la enfermedad. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado con medicamentos que reducen los niveles de cobre en el cuerpo pueden ayudar a controlar los síntomas y prevenir complicaciones graves.