SINTOMAS
Los síntomas pueden variar dependiendo de si es una vejiga hiperactiva o una vejiga hipoactiva. En la vejiga hiperactiva, los síntomas incluyen urgencia urinaria, frecuencia urinaria aumentada y a veces, incontinencia. En contraste, la vejiga hipoactiva se caracteriza por dificultad para iniciar la micción, micción incompleta y retención urinaria.
CAUSAS
Las causas pueden ser diversas e incluyen lesiones en la médula espinal, enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, diabetes, lesiones en los nervios pélvicos o daño cerebral. El tratamiento de esta patología depende de la causa subyacente y puede incluir terapias de rehabilitación, medicamentos, dispositivos médicos o, en algunos casos, cirugía para mejorar la función de la vejiga y la calidad de vida del paciente.