SINTOMAS
Los síntomas pueden variar, pero comúnmente incluyen tos crónica, dificultad para respirar, infecciones pulmonares recurrentes, problemas digestivos como malabsorción de nutrientes, y sudoración excesiva con un alto contenido de sal. Estos síntomas pueden aparecer en la infancia y empeorar con el tiempo, afectando la calidad de vida del paciente.
CAUSAS
La causa fundamental es genética y se hereda de los padres al hijo. Para que un niño desarrolle la enfermedad, ambos padres deben portar al menos una copia del gen mutado. A pesar de que no existe cura para la fibrosis quística, los tratamientos actuales se centran en el control de los síntomas y pueden incluir terapias respiratorias, medicamentos para adelgazar la mucosidad y enzimas pancreáticas para mejorar la digestión de los alimentos.